7/1/10

Puente Aéreo*: el segundo post sobre "El placer de dar placer"

Carme. Dar placer es importante, pero tanto como saber recibirlo. Las mujeres estamos acostumbradas a dar, a hacer que nuestra pareja sienta placer, pero menos a recibirlo... He tenido mujeres en terapia incapaces de relajarse ante las caricias de su pareja porque no se creían con derecho a disfrutar...

Ana. ¿Nos hemos aconstumbrado a un papel en la cama de dar placer y no somos capaces de valorar en su medida nuestro placer propio?

Carme. Lo ideal sería una mezcla de dar, recibir y sentir. No podemos estar sólo pendiente de la pareja porque entonces no disfrutaríamos del todo, pero tampoco es conveniente centrarse en el propio placer durante toda la relación sexual porque estamos en pareja, no nos estamos masturbando. Muchas veces se recomienda, para ayudar a la concentración en el placer de la otra persona y en el propio, un juego de alternancia: primero un miembro de la pareja se concentra en dar placer y el otro en sentir, y al cabo de un rato se invierten los papeles.
Ana. ¿Y si no me excita nada dar placer? ¿Y si sólo me excita dar placer? -yo diría que son comportamientos un poco poco alterados, a veces relacionados con la educacion recibida.

Carme. Más que no excitarse, la mayoría de las personas me han comentado que les da pereza (siempre y cuando la pareja les excite y se sienten atraidas... lo digo porque a veces esa excusa esconde detrás un desencanto sexual, o de pareja, o ambos...). Puede ser que a algunas personas les excite mucho dar placer y que consigan incluso llegar a tener un orgasmo sólo dando placer a la otra persona, pero, por lo general a las personas también nos gusta recibir "regalos de placer"

Ana. Vale, la clave es que es cosa de dos. Pero durante mucho tiempo supongo que las mujeres han sido educadas (yo por suerte, creo que ya no) en darle mucha más importancia al placer de sus marido, decuidando el suyo en incluso sintiendose mal por ello.

Carme. Sí, Sí... eso es del todo cierto y no sólo en mujeres más adultas sino también en jóvenes porque los esteriotipos que nos venden siguen siendo de pasividad, de esperar al príncipe azul, de que somos objetos de placer deseables pero no que deseamos (pienso en las princesas Disney, en algunos anuncios de colonia, en videos de canciones de regetton,...)

Ana. Se supone que esos comportamientos deberían estar ya superados , pero ¿sigue siendo un problema habitual?

Carme. Todavía, todavía...

Ana. Y el caso contrario, cómo hablabamos en el post anterior sobrevaloramos nuestro placer y descuidamos el del otro, cómo una manera de rebeldía, no se si me explico.

Carme. También he detectado lo de la rebeldía que comentas, sobre todo en mujeres heteros que tienen esa sensación de que "después de haberlo dado todo, él las abandona" y entonces entran en la dinámica de "no necesito a un hombre para nada, ni en la cama", pero generalmente, con el tiempo se vuelve a un punto medio.


*Puente Aéreo son conversaciones on-line sobre sexualidad que Ana Aldea y yo misma plasmamos semanalmente en nuestros blogs: la frescura, vitalidad y juventud de Ana al preguntar, y mi 'seny' y experiencia al contestar, seguro que os aportaran detalles interesantes para reflexionar y comentar.

Fotografía titulada 'Orgasmo' original de Turista en tu pelo

2 comentarios:

MARTA dijo...

Pues como ya dije en el blog de @anaaldea yo he descubierto muchas cosas ya mayor, con mi actual pareja probamos de todo, nos excita casi todo y tanto él como yo somos perfectamente capaces de decir "hoy estoy casado para tener un orgasmo, pero me apetece hacer que lo tengas tu" o cuando el otro te está masturbando decir "déjame que el último empujoncillo me lo doy yo" y tan contentos, nadie se siente amenazado, no piensa que el otro no le desee o que no sepa hacerlo...

FRANCESC CAYETANO dijo...

Molt interessant i pedagògic, Carme. Una abraçada